TS3.1 | Silla + cuerpo + tela

En esta tarea de semana teníamos que jugar con nuestro cuerpo en relación a una silla a la que podíamos atarnos o entrelazarnos con una tela o sábana. La silla y nuestro cuerpo formarían un solo objeto, cuerpo.

Después de un rato buscando posturas extrañas, divertidas, normales, diferentes, complicadas, sencillas… estas 20 imágenes reflejan las mejores.

TS3.2 | Silla, silla, silla, silla, silla, silla y silla.

Cuerda, cuerda, cuerda, cuerda, cuerda, cuerda y cuerda.

Persona, persona, persona, persona, persona, persona y persona.

Hace ya dos semanas, acabamos nuestro trabajo con una performance en la que nuestros cuerpos interactuaban con la escultura o figura o arquitectura que habíamos construido con nuestras sillas.

Ahora, esta performance suscitaba un pequeña historia. A partir de diez fotogramas y algún sub-fotograma de esta creación en vivo, yo he redactado la que yo creo que encaja mejor con lo que hicimos. Dejando que las palabras fluyesen al pensar en la secuencia.

A3 con los 10 fotogramas y la historia

Un lienzo de 4x3m para plasmar nuestra creación

Construirla era solo la primera parte, ahora había que dibujarla y no de un modo cualquiera: con acrílicos y cuerdas en un lienzo de 4 metros por 3 metros.

Pintar en un lienzo normal es divertido y relaja. Yo he podido comprobar que si aumentas el tamaño, la diversión aumenta de forma proporcional.

En esta tarea de la segunda semana que trabajábamos con nuestra estructura de sillas, nos centramos en plasmar, en dos dimensiones, nuestra creación de sillas. Para ello, durante la clase (y en el trabajo de semana) recalcamos la importancia de las lineas maestras. Lo primero que hicimos fue coger una cuerda larga y bañarla en pintura negra. Cogiendo la dimensión en la realidad y desde un punto de vista fijo, plasmamos la linea correspondiente en la enorme tela de retor 100% algodón.

Hicimos lo mismo con todas las lineas maestras que consideramos importantes hasta que nos quedó un amasijo de lineas negras bastante importante.

Lineas maestras tras el primer día pintando

Esto nos ocupó todo el jueves, así que cuando llegó el viernes ya comenzamos a dar profundidad al dibujo y resaltar las lineas maestras importantes o las zonas de las lineas más relacionadas con las sillas.

Ya casi al final de la clase y a contrarreloj pintamos las sillas en sí. Al final, acabamos a tiempo nuestro dibujo y pudimos ver el del resto de grupos.

Resultado

Es cierto que más que un dibujo de las sillas, parece un cuadro abstracto, pero para mí es estupendo.

No todo es el resultado, pues es igual de importante el proceso. Y en este caso el proceso para mí fue muy divertido, sinceramente. Fue extraño y difícil en algunos puntos, un lío para ponerse de acuerdo y algo diferente. Fue una actividad… enriquecedora que espero poder repetir, quizás no igual, pero sí parecida. Algún día…

Más fotos:

Una estructura de sillas y cuerdas

Primer trabajo en grupo de la asignatura. Siete personas trabajando juntas.

Durante dos clases estuvimos creando una estructura un tanto extraña. Extraña en el sentido de que estaba creada íntegramente por sillas y cuerdas, al menos en un principio.

Obviamente, lo primero de todo era conseguir una silla. Una ardua tarea que se podía solventar de varias formas: haciendo un safari por tu barrio por la noche para ver si encontrabas muebles, ir a un punto limpio o encontrarte una por la calle, entre otras. La primera en mi caso era muy difícil. Dónde yo vivo, jamás he visto un mueble en la calle a ninguna hora del día y el ayuntamiento no establece un día para recoger muebles… Tampoco funcionó el punto limpio, ya que no me dejaron sacar nada de lo que la gente había tirado. Y la suerte tampoco me acompañó durante los seis días que estuve deseando encontrarme una silla a orillas de un contenedor. Sin embargo, el miércoles 11 de septiembre apareció mi salvación: en el trastero del lugar dónde trabajaba mi tío tenían sillas rotas, despedazas que eran basura y nadie usaba. Así conseguí mi silla. Primera tarea hecha.

Lugar donde conseguí la silla y estado

Ahora ya comenzaba lo divertido, experimentar con nuestras sillas. Ya en clase, lo siguiente que hicimos fue encontrar el lugar donde íbamos a construir la estructura y experimentar posiciones sin cuerdas.

Una vez teníamos una idea, seguimos añadiendo cuerdas y tras varios inputs de la profesora (Susana), nuestra creación fue tomando forma hasta que la estructura estaba lista.

Estructura tras el primer día

Sin embargo, no acababa ahí la tarea. Ahora llegaba lo más… inesperado. Debíamos crear una especie de secuencia o performance en la que nuestros cuerpos interactuasen de un modo u otro con lo que habíamos construido. Partimos de la día de que nuestra estructura continuaba al muro para empezar a crear esta secuencia y poco a poco, fue tomando forma.

El jueves no fue suficiente para acabarla y el viernes tuvimos que dar los últimos retoques a nuestra rutina hasta que al final, tras añadir elementos externos que añadían acción y cambiar un par de cosas, obtuvimos nuestra performance final.

(VIDEO)

TS3.3 | Inspirando una pancarta

Ideas para la manifestación sobre la crisis climática, contra el cambio climático.

Saber que nos estamos cargando el planeta y que se está haciendo muy poco para solucionarlo me llena de ira. Sin embargo, es necesario concienciar a todo el mundo para que, tanto desde un nivel individual como colectivo y político se tomen las medidas necesarias para solucionar este problema.

Greta Thunberg.

Necesitamos limpiar nuestra forma de vivir y nuestra sociedad si queremos seguir viviendo en este planeta. Debemos ponerle remedio a la extinción artificial que estamos provocando. Y es cierto que los políticos y las medidas económicas de nuestra sociedad actual necesitan un cambio importante, pero también nosotros, como individuos, debemos ser conscientes de lo que hacemos. Debemos ser conscientes del daño que cada una de nuestras acciones causa al planeta y poner solución a este problema. Porque esto empieza desde abajo, y si desde abajo no se hace nada, mucho menos se va a hacer desde arriba.

Para la manifestación del día 27 de septiembre convocada en Madrid, habrá muchos lemas y pancartas cuyo principal objetivo será llamar la atención de los políticos. Las siguientes imágenes creo que podrían inspirar algunos diseños interesantes de pancartas, pero las opciones son muchas…

TS 1 | RECETA: Carpeta de cartón enorme

Primer trabajo de semana

Hacer una carpeta de cartón enorme, de 100×70 (cm) es fácil, sencillo y divertido. Justo lo que necesitas para una clase de DAI en la ETSAM.

Para empezar, necesitaremos varios materiales (o ingredientes) imprescindibles:

  • Planchas de cartón lo más grandes posibles (si no tienes en casa, se pueden recoger de los contenedores de la calle. Es muy posible que cerca de donde vives alguien haya dejado una caja considerablemente grande. Yo encontré mi caja en un contenedor de obra en la acera de en frente).
  • Cinta americana (recomendable por su resistencia, pero también puede ser de pintor o la que tengas en casa).
  • Cúter y metro.
  • Cola blanca.
  • Gomas elásticas para cerrar la carpeta.
Caja de cartón. Encontrada en un contenedor de obra.

Ahora que ya tenemos los materiales, podemos comenzar con la construcción de la carpeta. Lo primero es conseguir las dos planchas principales de cartón de 100×70. En mi caso, se me presentó una dificultad en el camino y es que mi caja medía 65cm de alto. Sin embargo, tenía solución. Cogí 5 cm más de cartón de la tapa, así que ya tenía 70cm, pero esos 5cm extras estaban unidos a la plancha grande mediante una doblez. Para hacer más rígidas mis dos planchas de 100x(65+5), utilicé otra plancha de cartón de 100×20 que coloqué sobre la doblez. La unté bien de cola y puse libros encima para hacer presión. Lo dejé así un día para que se secase correctamente.

Si tu caja mide 100×70 o más, no necesitarás hacer todo esto; pero si no es así, esta es una buena solución.

Ahora, una vez tengas dos planchas de 100×70 rígidas y sin dobleces, podemos pasar al siguiente paso, que es unirlas. Sin embargo, antes de unirlas, yo reforcé algo más las planchas de cartón cubriendo los bordes con cinta americana. Así me aseguraba de que las planchas se mantendrían unidas y los bordes no se estropearían.

Para unir ambas planchas, usaremos cinta americana. Empezaremos por la unión interior. Yo dejé un centímetro de cinta entre planchas para permitir que la carpeta creciese. Con la unión interior hecha, pasaremos a la exterior. Le damos la vuelta a la carpeta y con mucho cuidado pegamos las planchas por el exterior. Si ves que queda poca cinta uniendo, puedes reforzar añadiendo más.

Ahora ya tenemos dos planchas que cartón unidas que parecen una carpeta.

Solo nos queda las asas y las gomas para poder transportarla.

Empezaremos por el asa. Yo cogí un trozo de cartón sobrante y recorte un asa como se muestra en la imagen. Pegué la parte que no hay que agarrar con cola a la carpeta y lo reforcé con cinta americana. Hay muchas formas de hacer un asa, pero esta es la que mejor me pareció. Además, quedó bonita. Si cubres la zona de agarre con cinta americana, será más cómodo.

Luego, con el asa hecha, cogí dos gomas de carpetas viejas que no usaba, hice dos agujeros en cada una de las esquinas (como en la imagen) y las coloqué. Además, añadí tres cuerdas cortadas a la mitad en el medio del lado superior y ambos lados laterales para poder cerrar la carpeta con más seguridad.

Ya por último, es hora de personalizar la carpeta todavía más. Yo dibujé mi nombre y mi logo: un sombrero de saltimbanqui.

Y así tienes una magnifica carpeta enorme que perfectamente te sirve para guardar trabajos de DAI (si estudias arquitectura) o para cualquier otra cosa.

100×140

Clase V: 5/9/19

Segunda clase de la asignatura

Sentirse totalmente libre es increíble. Y, además, no es algo muy habitual. Sin embargo, en la segunda clase de DAI es como terminé sintiéndome.

Comenzamos la clase aprendiéndonos los nombres del resto de compañeros. Era la primera vez que lo hacíamos en tres días de clases. Una vez los conocíamos todos, continuamos con la primera actividad en la que comencé a sentirme libre: movernos por el espacio de la clase. Durante un tiempo simplemente caminamos por el enorme aula, pero más tarde empezamos a hacer pausas en las que cerrábamos los ojos y nos parábamos a escuchar los sonidos de la clase y sentir lo que había a nuestro al rededor.

Las siguientes actividades fueron muy variadas. Jugamos con cuerdas imaginarias elásticas y rígidas y algunos hicieron de pájaros en una bandada.

Entonces volvimos a cambiar de actividad. Antes de continuar, no obstante, vimos varios vídeos de dos artistas y sus performances e inspirarnos para lo que íbamos a hacer después. Llego, ahora sí, el momento de usar el enorme papel de 140×100 (compuesto por dos de 100×70) y tumbarnos sobre él.

Sin embargo, todavía no era la hora de pintar. Todavía no. Primero teníamos que sentir ese papel sobre el que estábamos. Sentir nuestro cuerpo sobre él. Nuestros micro-movimientos. Ser conscientes de todo. Y entonces, y solo tras haberlo conseguido, solo entonces cogimos ya un carboncillo en cada mano.

Íbamos a ocupar las dos caras y cada una sería distinta. La primera cara la haríamos siguiendo el mismo modo que empleó el primer artista que vimos antes: formas simétricas que seguían un ritmo armónico y parecían ser premeditas y más perfectas. Con los ojos cerrados, yo cogí un carboncillo en cada mano y me puse a dibujar el símbolo de infinito una y otra y otra y otra vez hasta que mi mano cogió el ritmo y comenzó a extenderse al rededor de mi cuerpo, sentado en el centro sobre el papel, por si sola.

Tras un paseo observando el resto de trabajos, dimos la vuelta al papel enorme: era el turno de la segunda cara. Llego la hora de agarrar los carboncillos y pintar en el papel como nos diese la gana, reflejando incluso el espacio y la trayectoria que el carboncillo seguía hasta trazar la línea. Yo, inspirándome en el vídeo de la segunda artista, me puse en varias ocasiones el carboncillo entre los dedos del pie y comencé a moverme libremente sobre el papel. Si ya el dibujo anterior me había hecho sentirme libre y al mismo tiempo relajado, este intensificó todavía más esto que sentía. Era más libre todavía. Mis manos, mis pies… ya no era conscientes de ellos. Se movían como querían.

Y podría parecer que así acabamos la clase, pero no. Hicimos algo más. La mitad de la clase se puso frente al dibujo de uno de la otra mitad. En mi caso, Pepe me vio acabar mi diseño. Y tras un rato observando, intercambiamos los papeles. Él se puso encima de mi papel y dibujó inspirándose en lo que yo le había enseñado antes. Así, conseguimos terminar un dibujo con todavía más personalidad, compuesto por trazos distintos pero iguales al mismo tiempo y en el que no importaba tanto el resultado final, sino el proceso de creación. El proceso en el que ambos nos habíamos puesto sobre la enorme lámina y habíamos dibujado sintiendo el espacio, sintiéndome (yo al menos) libre.

Así, acabamos una clase que podemos concluir que fue sorprendente, extraña y al mismo tiempo divertida, interesante e incluso relajante. Me sentí libre, pero también contento por todo lo que conseguí. Me encantó pintar con los pies y, al final, ni siquiera me importó que acabásemos veinte minutos más tarde.